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Feb. 21, 2013

Ciencia sin fronteras

by Irene Jarchum

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Las sumas y las restas, la fotosíntesis y el funcionamiento del corazón… esto y mucho más es la ciencia que aprendimos en la escuela siendo niños. Nos es útil en situaciones diarias y nos ayuda a entender el mundo que nos rodea. Además, seamos o no científicos de profesión podemos usar estos conocimientos para ayudar al planeta y sus habitantes.
“Las soluciones pueden venir de cualquier persona y de cualquier parte del planeta, no sólo de individuos con pericia en la materia,” dice Shaifali Puri, directora de Scientists Without Borders, una iniciativa que busca soluciones globales a través de la ciencia.
Scientists Without Borders fue creada por la Academia de Ciencias de Nueva York, y se lanzó con su portal de Internet en mayo de 2008. Scientists Without Borders (Científicos Sin Fronteras en Español), que no está relacionada con Médicos Sin Fronteras, es una cooperación público-privada sin fines de lucro. “Nació a raíz de conversaciones entre líderes de la Academia de Ciencias de Nueva York con individuos involucrados en organizaciones como los Objetivos del Milenio de las Naciones Unidas,” dice Puri.
Las metas de los Objetivos del Milenio, establecidas en el 2000, son ocho e incluyen erradicar la pobreza extrema y el hambre, mejorar la salud maternal, reducir la mortalidad infantil y combatir el VIH/SIDA y la malaria. Estas metas también guían la elección de los proyectos de Scientists Without Borders, en áreas como la nutrición, la salud mental y la creación de fuentes de energía limpia y renovable.
“Hay mucha gente poniendo su esfuerzo y sus recursos para resolver estos problemas –dice Puri—pero algunos esfuerzos están ocurriendo en paralelo, de manera tal que las soluciones no se desarrollan de la forma más eficiente y rápida.”
 
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“La meta de Scientists Without Borders,” dice Puri, “es conectar gente, ideas y conocimientos para generar innovación y acelerar soluciones para el desarrollo global.” Una de las estrategias que tomó la organización hacia fines del 2010 es abrir proyectos al público para obtener propuestas innovadoras que respondan a necesidades específicas. Estos “desafíos” suelen tener un premio monetario y son creados por Scientists Without Borders en colaboración con empresas privadas, organizaciones gubernamentales y otros interesados.
Semejante a como suelen trabajar los científicos, uno de los primeros pasos para resolver el problema es definir la pregunta. Para esto, Scientists Without Borders forma un panel independiente y neutral de expertos. Para el primer desafío que presentó, de Salud y Nutrición Maternal, el panel es de expertos en nutrición. Sus miembros, después de investigar y discutir el tema, se enfocaron en una necesidad que afecta a muchos: la falta de ácido fólico.
El ácido fólico es una vitamina B que es importante para muchas funciones del cuerpo humano, incluyendo la generación de ADN, lo cual es fundamental para producir nuevas células. El consumo de cantidades adecuadas de ácido fólico es particularmente importante antes y durante el embarazo, y también durante la niñez. La falta de esta vitamina puede resultar en defectos de desarrollo del tubo neural, que es crucial para el desarrollo del cerebro y sistema nervioso. Estos defectos pueden resultar en la pérdida del bebé o en discapacidades en los niños.
Hay muchas maneras de consumir ácido fólico y evitar estos riesgos. Una multivitamina diaria que contenga ácido fólico es generalmente suficiente para prevenir estas complicaciones. El ácido fólico se encuentra naturalmente en algunos alimentos, como verduras de hojas verdes, legumbres secas, frutas y otros. Algunos países, como los Estados Unidos, Canadá, Costa Rica, Chile y Sudáfrica, promueven la fortificación de alimentos como los cereales y las harinas con este suplemento esencial. Pero aún así, hay muchas mujeres en edad de embarazo que viven en partes del mundo donde no hay acceso a suficiente ácido fólico a través de estos métodos.
Scientists Without Borders buscó un colaborador que quisiera usar su influencia y recursos para resolver esta carencia. La multinacional Pepsico se involucró en el proyecto y ofreció el premio de diez mil dólares para la solución ganadora.
“Si se da un premio, es porque realmente quieren encontrar una respuesta,” dice Toan Phan. “El hecho de que haya compensación monetaria es una muestra de la seriedad del grupo que presenta el desafío,” dice.
El Dr. Phan es miembro de Earth Team, un equipo de jóvenes que se formó hace unos años en Northwestern University, en Chicago. Los miembros del grupo tienen experiencias muy diversas: Phan es macroeconomista y el resto del equipo incluye una bióloga molecular, un ingeniero electrónico y un ingeniero químico. “Lo que nos une es que compartimos el sueño de usar nuestros conocimientos para aliviar los problemas del mundo,” dice Phan.
Fue ésta la ambiciosa misión que reunió al Earth Team por un fin de semana: encontrar una solución para combatir la falta de ácido fólico en países en vías de desarrollo.
El Earth Team usó su creatividad, sus conocimientos científicos y sus ganas de ayudar para llegar a la propuesta que presentaron a Scientists Without Borders y que ganó el tercer lugar. La solución del Earth Team se basa en utilizar instituciones de microfinanciación existentes para promover y mejorar la distribución de productos o suplementos fortificados con ácido fólico. La idea es crear negocios a nivel local donde el vendedor tiene un incentivo monetario para convencer a miembros de su comunidad que el ácido fólico es beneficial para la salud.
Los ganadores del primer, segundo y tercer lugar fueron elegidos por el panel de expertos formado por Scientists Without Borders, el cual consideró las 64 propuestas recibidas, un tercio de las cuales provino de países en vías de desarrollo.
Una vez elegidos los ganadores, el panel de expertos formuló nuevas preguntas para determinar si las soluciones se pueden llevar a la práctica. ¿Por qué no se ha usado esta estrategia antes? ¿Cuáles son las barreras para implementarla? ¿Son barreras técnicas o de costo?
Hoy, el proyecto se encuentra en el proceso de responder estas preguntas para avanzar a tácticas concretas. Los esfuerzos están enfocados en la propuesta que obtuvo el primer premio: fortificar la sal de mesa con ácido fólico y otras vitaminas esenciales.
Aunque Scientists Without Borders dedica sus recursos a sólo una de las soluciones, los detalles de cada proposición están abiertos al público y se encuentran en su portal de Internet, para que la información pueda ser utilizada por cualquier interesado.
Las iniciativas de Scientists Without Borders aún no han llegado al punto de ser implementadas. Cada paso del proyecto lleva tiempo: formar el panel de expertos, diseñar el proyecto, considerar cada propuesta recibida, y sobre todo, investigar si estas se pueden hacer realidad en las partes del mundo afectadas. A veces esto significa llevar a cabo experimentos en el laboratorio, como por ejemplo en este caso, para asegurarse que la sal fortificada con ácido fólico sea estable en condiciones ambientales apropiadas.
“Estamos impresionados con lo mucho que hemos comprimido la escala de tiempo de innovación en sólo dos años. Todavía no tenemos nada en la etapa de implementación, pero esperamos que quizás dentro de un año logremos estar ahí,” dice Puri.
Además de diseñar desafíos concretos, Scientists Without Borders trabaja a un nivel de base para conectar gente a través de su portal de Internet, donde cualquiera puede contribuir preguntas y respuestas, favoreciendo el intercambio de ideas, recursos e información.
Pablo Torres-Aguilar, un estudiante de posgrado en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, originario de Ecuador, participa regularmente en estas discusiones y moderó uno de los blogs, enfocado en deficiencias en nutrición.
“Se involucraron personas de distintos campos: psicología, salud pública, biología molecular, nutrición – dice – es un ambiente muy multidisciplinario.” Además, individuos con distintos niveles de experiencia participan en el blog: “es muy interesante el tipo de gente que se involucra, de la parte académica y de la industria. Algunos ocupan posiciones de poder y contribuyen a través de estos canales de comunicación.”
Torres-Aguilar piensa que se verán resultados concretos también a partir de las contribuciones de la gente al portal de Internet, donde se intercambian ideas y conocimientos. “Creo que eventualmente estas discusiones tendrán un impacto en sus áreas y un impacto global,” dice. “Si hubiera un incentivo, como la posibilidad de aplicar a fondos cuando se cierra la discusión, quizás esto haría que el impacto sea más fuerte,” comenta.
Miles de individuos de todo el mundo y con distintas experiencias se involucran en proyectos como los de Scientists Without Borders y otros que existen en la era de la innovación abierta. Algunos son científicos con estudios en la materia y muchos no lo son. Pero hay un lugar para todos en la búsqueda de soluciones a los problemas del mundo. “Las iniciativas para el desarrollo global son oportunidades para que científicos con intenciones en común se junten para una buena causa,” dice Toan Phan. Hablando por experiencia propia, agrega: “y es una buena forma de construir una amistad.”
About Irene Jarchum

Irene Jarchum es científica y hace investigación en el campo de la inmunología.

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