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Apr. 05, 2012

Tocar el balón, con el cerebro

by Luis Quevedo

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Cualquier aficionado al fútbol tendrá la impresión de que lo que va a leer a continuación es conocido por todos, una de esas verdades que no hace falta demostrar porque son auto evidentes: Los mejores jugadores son muy inteligentes.
 
De acuerdo, nada nuevo bajo el Sol pero, vamos a darle un par de vueltas antes de dar el tema por perdido. ¿Inteligentes, cómo? ¿Es la misma inteligencia que usamos en la escuela para memorizar listados de ríos y sus afluentes o exóticos países y sus no menos exóticas capitales? O, tal vez se trate de un tipo exclusivo, único de inteligencia ligada al balón…
Éstas son las preguntas que se hicieron cuatro investigadores -e hinchas, podemos asumir con tranquilidad- suecos del Instituto Karolinska de Estocolmo llamados Vestberg, Gustafson, Maurex, Ingvar y Petrovic. El equipo publica sus resultados esta semana en la revista PLoS ONE.
En breve y para aliviar la angustia, diré que lo que han encontrado es que, efectivamente, existe una correlación positiva -a más X, más Y- entre la inteligencia y el nivel de éxito conseguido en el fútbol profesional. También resulta que, en promedio, los jugadores de buenas y no tan buenas categorías -sin importar el sexo- son más inteligentes que la media de una muestra de población no deportista. Todavía hay más: evaluando la inteligencia de los jugadores, han podido predecir su nivel de resultados a dos años vista, calculado en proporción al número de goles y asistencias.
Eso sí, hay una pequeña trampa o detalle a tener en cuenta: cuando hablamos de inteligencia, nos estamos refiriendo a lo que los psicólogos llaman inteligencia ejecutiva. Ésta es un conjunto de capacidades intelectuales que dista de lo que normalmente se mide en in test de cociente intelectual o IQ -en sus siglas en inglés- y que describe, principalmente, características relacionadas con la capacidad de coordinar acciones en paralelo, prestar atención a varias cosas al mismo tiempo y anticipar el resultado de una situación compleja echando mano de la memoria rápidamente*.
La idea no es nueva, hace tiempo que, además de las obvias medidas atléticas, los científicos están buscando las variables mentales del deporte de élite. La mayoría de éstas pueden meterse en el conjunto de “cómo procesamos la información en un contexto rápidamente cambiante” y se ha centrado en áreas como la anticipación visual, cálculo de probabilidades situacional y decisión estratégica, además de la atención espacial, la atención dividida, la memoria de corto plazo y el mentalismo -la capacidad de pensar como otra persona- para los juegos en equipo. Los resultados nos cuentan que los deportistas de élite tienen capacidades superiores y que, además, son capaces de transferir esas capacidades entre uno y otro deporte -es decir, que una vez tiene una coordinación motora y visual superior, aprendes rápido a jugar al tenis aunque lo tuyo fuera el balonmano.
Se piensa que la inteligencia ejecutiva se desarrolla a lo largo de la infancia y hasta los 19 años de edad y podría darse el caso de que los jugadores de élite, a través del entrenamiento, desarrollaran una mejor habilidad ejecutiva. Esto sería clave para el buen juego en equipo necesario en el fútbol: la capacidad de seleccionar información sensorial y usarla de una manera eficiente para tomar decisiones, anticipar el movimiento del contrincante para sacarle ventaja o recordar qué es más probable que suceda en situaciones parecidas cuando cuentas con 22 variables más el árbitro son de vital importancia.
Por último, nos queda la pregunta para la que nadie tiene respuesta: una gran jugador, ¿nace o se hace? Los investigadores dicen no poder contestar, “los más probable es que haya un componente genético y otro fruto del entrenamiento,” la importancia relativa de ambos se está todavía por resolver.
*Las funciones ejecutivas tienen una relación parcial con el IQ. Mientras que algunas de sus variables, como la memoria de corto plazo o de trabajo, sí forman parte del IQ otras, como la capacidad de inhibición y de alternar entre diferentes datos, tienen poca o ninguna relación con el éste.
Sigue descubriendo la ciencia del deporte en Nuevos Estudios Dicen Que El Fútbol Es Mejor Que Solo Correr
 
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About Luis Quevedo

Luis is the Spanish Language Producer for NPR-Science Friday/ Recovering scientist that moved away from the bench and towards the light of the cathode ray tube of tv. He is a filmmaker, writer, producer, tv-host, and cultural agitator.

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