Artículo gracias a Dra. Anita Aisenberg, Laboratorio de Etología, Ecología y Evolución, Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable, Montevideo, Uruguay
La reproducción sexual implica que hembras y machos deben encontrarse, y luego de identificarse como pertenecientes a una misma especie, tomar decisiones en las cuales muchas veces no hay acuerdo. Así, el sexo se considera una poderosa fuerza antisocial en la evolución y el conflicto entre hembras y machos estará instalado en lo que respecta a decisiones de cortejo, cópula, paternidad, nuevos apareamientos y cuidados hacia la progenie. Este conflicto se hace radical y evidente en los arácnidos, animales en los cuales generalmente la hembra es el sexo selectivo, más agresivo y voraz. Los machos deberán transformarse en verdaderos maestros de la seducción para ser elegidos como partenaires para el apareamiento. A continuación citaremos algunos ejemplos representativos que han sido estudiados por investigadores de nuestro laboratorio.
Todos conocemos a la famosa viuda negra, pero existe una araña tanto o más radical que ronda en los jardines de nuestras casas. Argiope argenta, o viuda plateada (Figura 1), es una araña que construye telas orbiculares en las cuales captura a sus presas y donde tiene lugar el apareamiento. Las hembras son mucho más grandes que los machos y éstas son caníbales sexuales. En el 70% de los casos dan muerte al macho durante la primera inserción de su órgano genital (palpo). Los machos que logran escapar, regresan por una segunda inserción palpar y allí no cuentan más el cuento. Sin embargo, los machos también tienen un as debajo de la manga: rompen parte de su aparato genital dentro del tracto femenino, para minimizar las posibilidades de volver a aparearse de su consorte. Si, un verdadero cinturón de castidad, que por suerte para las hembras, no es totalmente eficiente.
En la araña tropical Leucauge argyra (Figura 2), el apareamiento se ha transformado en una trampa pegajosa. Las hembras pueden segregar una sustancia pegajosa que oficia como tapón copulatorio, o sea dificulta la posibilidad de nuevos apareamientos. Sin embargo, esta sustancia pegajosa puede emerger desde la genitalia femenina durante o posteriormente a la cópula. Cuando ocurre durante el apareamiento, el macho puede quedar con su órgano genital pegado a la hembra, obligándolo a una intensa lucha para liberarse, o muriendo en el intento al ser atacado por su adorada pareja.
En las peludas, grandes y temidas arañas pollito, los machos poseen estructuras especializadas en las tibias de su primer par de patas con las que levantan a la hembra en el momento de la cópula. Por ejemplo, una de las especies de araña pollito más grande de Uruguay es Grammostola mollicoma (Figura 3). En esta especie es preciso que la hembra se enoje y colabore abriendo sus quelíceros para que el macho así los pueda enganchar y finalmente levantar el cuerpo de la hembra e insertar su palpo.
Si bien la tarea de los machos de arañas es ardua y peligrosa, hay excepciones. En la araña lobo Allocosa brasiliensis (Figura 4) se da la esperada venganza de los machos. Las hembras son quienes salen en búsqueda de machos e inician el cortejo. Luego del apareamiento, con devoción los machos entregan a sus parejas sus largas cuevas, construidas dificultosamente en la arena. Pero esto hace que se hayan vuelto exigentes y selectivos al momento de tomar decisiones de apareamiento: las hembras preferidas son las vírgenes de buen estado corporal, y las rechazadas… ¡hasta pueden ser canibalizadas!
Referencias seleccionadas:
Aisenberg A y Barrantes G: 2011. Sexual behavior, cannibalism, and mating plugs
as sticky traps in the orb weaver spider Leucauge argyra (Tetragnathidae). Naturwissenshaften 98:605-613
Aisenberg A, Costa FG y González M: 2011. Male sexual cannibalism in a sand-dwelling wolf spider with sex role reversal. Biological Journal of the Linnean Society 103:68-75
Costa FG y Gudynas E: 1995. Sexo y cortejo. Editorial Fin de Siglo, Montevideo. 116pp
Costa FG y Pérez-Miles F: 2002: Reproductive biology of Uruguayan theraphosids (Araneae, Mygalomorphae). Journal of Arachnology 30:571-587
Ghione S y Costa FG: 2011. Female attack is not necessary for male copulatory organ breakage in the sexually cannibalistic spider Argiope argentata (Araneae: Araneidae). Journal of Arachnology 39:197-200
Wilson EO: 1980. Sociobiologia, la nueva síntesis. Editorial Omega, Barcelona. 701pp
Gracias a Anita Aisenberg por contarnos sobre las arañas que estudian en su laboratorio.

Fotos: Foto 1: Soledad Ghione, Foto 2: Jairo Moya-Ramírez, Foto 3 y 4: Marcelo Casacuberta








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