Se han hallado los cristales de yeso más grandes del mundo en una cueva de decenas de metros de profundidas en Naica, México. Un nuevo estudio concluye que los cristales tomaron entre 100,000 y un millón de años en formar.
“Algunas alcanzan los doce metros de profundidad y cruzan la caverna de suelo a techo,” dice Juan Manuel García-Ruíz, un geólogo en el laboratorio de estudios cristalográficos en la Universidad de Granada, España. “Es como la casa de Superman.”
García-Ruíz y un grupo de científicos internacionales están investigado cómo se formaron estos cristales. Utilizan un microscopio interferométrico especial para medir la velocidad de un proceso en la escala temporal geológica.
“Hemos recogido muestras de las aguas de Naica,” explica García-Ruíz. “Hemos sumergido en ellas una lasca de un cristal de Naica en un microscopio con temperatura controlada similar a las de las aguas de Naica, es decir entre 50º y 55º Celsius.”
Pudieron medir la velocidad de crecimiento de los cristales con un microscopio especial que utiliza ‘white-beam phase-shifting interferometry.’ García-Ruíz dice que es una velocidad “del espesor de un cabello cada siglo.”
Concluyeron que el proceso químico de la formación estaba muy cerca al equilibrio. Las aguas de la caverna son ricas en sulfato de calcio, lo que los alimienta a los cristales continuamente.
El estudio se publicó en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.
Más información sobre García-Ruíz, los cristales, y un nuevo documental a cerca de su formación, aquí.
Foto – García-Ruíz





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