Cuando las horas del día parecen no bastar para preparar un examen, muchos hemos pensado en qué bueno sería si pudiéramos aprender mientras dormimos.
Un estudio publicado recientemente en Nature Neuroscience concluye que los humanos adultos podemos hacerlo, somos capaces de asimilar información nueva mientras dormimos, aunque no recordemos que la hemos aprendido.
Para determinar si tenemos esa capacidad, los investigadores usaron olores y sonidos . "Los olores son ideales para estos experimentos porque muchos de ellos no nos despiertan", dice Anat Arzi quien, junto a sus colegas, diseñó y llevó a cabo esta investigación en el Instituto Weizmann en Israel.
"Otra razón para usar los olores es que los humanos tenemos una respuesta no verbal que demuestra que los estamos procesando”, explica Arzi. Esta respuesta olfativa consiste en un cambio en la respiración que se relaciona con el tipo de olor: los agradables provocan respiración más profunda y los desagradables, respiración más rápida.
“Por ejemplo, si pasas a la mañana por tu panadería favorita y acaban de hornear pan, respiras profundamente. En cambio, si pasas cerca de basura, tu respiración es más corta¨, explica Arzi. “De esta forma, no les teníamos que preguntar a los individuos si estaban procesando los olores; lo cual es ideal, ya que no los queríamos despertar”, continúa. Los investigadores registraron la respuesta olfativa de los participantes mediante una pequeña máscara que mide el volumen de aire en cada inhalación.
En una serie de experimentos, a las personas que participaron en ellos se les hacía escuchar, mientras dormían un tono sonoro seguido por un olor agradable, y otro tono seguido de un olor desagradable. Esto se repetía varias veces durante la noche. Al despertar, los individuos respiraron profundamente al escuchar el primer tono, y más rápido al escuchar el segundo tono, aunque los olores no estaban presentes.
Al recibir estas pulsaciones de tonos y olores varias veces durante el mismo periodo de sueño, los individuos aprendieron una nueva asociación y demostraron este conocimiento al despertar. Sin embargo, los individuos no recordaban haberlo aprendido, ni recordaban ninguna alteración en su sueño.
Hasta ahora, se sabía que mientras dormimos se pueden reforzar conocimientos adquiridos durante la vigilia, pero no se sabía que los humanos adultos también podemos aprender nueva información. “Ahora queremos saber cómo logra esto el cerebro mientras el individuo duerme, y si hay diferencia en cómo procesamos esta información dormidos o despiertos”, dice Arzi.
Aunque la idea de aprender durante el sueño poniendo el libro bajo la almohada nos resulte muy atractiva, los investigadores afirman que todavía no se sabe si este fenómeno se puede generalizar a otros tipos de aprendizaje.Mientras tanto, deberemos seguir estudiando despiertos.
Referencia: Humans can learn new information during sleep - pp1460 - 1465. Anat Arzi, Limor Shedlesky, Mor Ben-Shaul, Khitam Nasser, Arie Oksenberg, Ilana S Hairston & Noam Sobel doi:10.1038/nn.3193




Discussion