La física tiene un cargo dificil: tratar de explicar el comportamiento de las cosas a la escala del universo, la escala atómica, y todo lo que hay en el medio. Los físicos teóricos han tratado de explicar lo que nos rodea. Newton nos explicó la gravedad que sentimos y observamos. Entre las cosas que nos trató de explicar Einstein están los cosmos y cómo se relaciona el tiempo. Explicar lo más pequeño—lo cuántico—y unificar esta explicación tan grande es uno de los objetivos más importantes del mundo de la física.
La teoría cuántica es un enfoque en las partículas que componen la materia. Explicar las propiedades y las interacciones de estas partículas es uno de los pilares fundamentales de la física.
Una de las predicciones de la teoría es que un vacío no es completamente libre de partículas. La física predice que hay partículas virtuales que “revolotean” dentro y fuera de la existencia. Aunque se dice que son virtuales, las partículas tienen efectos tangibles. Si se ponen dos espejos extremadamente cerca uno del otro, las partículas que existen es este espacio pueden ser limitadas y esto crea una fuerza, ya que más partículas existen fuera de este espacio. Este fenómeno se llama la fuerza ‘Casimir’.
Ahora, físicos han creado partículas de luz reales de los fotónes virtuales empleando algo llamado el ‘efecto dinámico Casimir’ donde los ‘espejos’ se mueven a velocidades rápidas. Lo que hicieron fue crear un circuito superconductivo que actuaba como un espejo que se vacilaba a 5 por ciento de la velocidad de la luz, según un artículo publicado en la revista Nature.
El estudio fue publicado este mes en Nature.
Foto – pshutterbug via Flickr, WikiCommons





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