Un grupo internacional de astrofísicos han hallado una nube de gas acercándose a un agujero negro supermasivo al centro de nuestra galaxia. Usando el Very Large Telescope en Chile, los astrónomos calcularon que la nube de gas se estaba acelerando y que se destrozaría en los próximos años.
“Esto es algo que vamos a ver por primera vez,” dice Jorge Cuadra, un profesor asistente de astrofísica en la Universidad Católica de Chile en Santiago. Dice que la nube será estirada por la gravedad del agujero negro. “Se va a calentar mucho y va a emitir un montón de luz. Esa luz nos va a dar pistas sobre cuanto gas hay normalmente alrededor del agujero negro,” explica Cuadra, uno de los autores del estudio publicado esta semana en la revistaNature.
Los agujeros negros supermasivos son miles de millones la masa del sol, explica Cuadra. Todos los que se han observado están en los centros de las galaxias. Los agujeros negros de masa estellar, en cambio, se forman cuando se muere una estrella. Éstos explotan como supernova y dejan un cadáver, dice Cuadra.
Su equipo estaba sacando imágenes de las órbitas de estrellas alrededor de un agujero negro supermasivo, cuando de se dieron cuenta de que algo no era una estrella. Era una nube de gas tres veces la masa de la Tierra. “Estaba en una órbita que iba derecho al agujero negro,” dice Cuadra.
Para el relato completo, vean el video:
Fotos – Jorge Cuadra, Jose Francisco Salgado, ESO/MPE/Marc Schartmann, NASA, The Hubble Heritage Team, Chandra X-Ray Observatory
William Rhein, un dentista y ornitólogo aficionado, filmó la única película del pájaro carpintero imperial en 1956. El pájaro medía 0,6 metros, casi dos veces el tamaño del carpintero común. Se cree que solo quedan unos cuantos en las montañas de la Sierra Madre Occidental en México. Puede ser que ya se ha extinguido la especie.
Suena a plaga bíblica – un éxodo de miles de roedores de los bosques, invadiéndo los hogares, y a veces transmitiendo enfermedades mortales. Estos episodios llamados ‘ratadas’ han ocurrido por todo el mundo. En Argentina, las ratadas se han estudiado extensamente.
Aunque las dinámicas de las poblaciones de roedores no se entienden completamente, se sabe que en la región andina-patagónica, las ratadas son causadas por una abundancia de recursos alimenticios. Periodos de precipitación prolongadas pueden fomentar una ampliación en las poblaciones de roedores. Cuando maduran las crías, descienden de los bosques, invadiendo las aldeas colindantes y a veces ahogandose en los ríos o lagos más cercanos.
Una ratada es un incremento explosivo en la abundancia de una población de roedores en un tiempo corto y en un area determinada, según Jaime Polop, un investigador en la Universidad Nacional de Río Cuarto en Argentina. Polop ha estado investigando las poblaciones de roedores en el sur de Argentina desde el 2003. Dice que las especies pueden ser agentes del hantavirus – lo que puede causar un síndrome pulmonar letal.
“En varios lugares de Argentina, la gente lo llama plaga o peste”, dice Ulyses Pardiñas – un paleontólogo en el Centro Nacional Patagónico en Puerto Madryn, Argentina – referiéndose al fenómeno de la ratada. Pardiñas discrimina las especies de ratones involucrados en las ratadas: en áreas cerca a Bariloche y Lago Puelo, los roedores son los ratones colilargo (Oligoryzomys longicaudatus), pero en otros lugares son especies distintas.
No sólo ocurren las ratadas en los bosques andinos-patagónicos, dice Pardiñas, están registradas por toda Argentina. Me explicó que en Buenos Aires en mayo del 2011, aparecieron por tres kilómetros de ruta 20.000 ejemplares de un roedor anfibio, lo que tuvo un impacto en el turismo y la salud pública – hubieron casos de leptospirosis, una infección bacterial mucho más manejable que una infección por hantavirus.
Otra causa de ratada es la floración de la caña colihue (Chusquea culeou), una especie de bambú que se distribuye a lo largo de la frontera montañosa entre Argentina y Chile. La caña florece por ciclos que duran entre 10 y 25 años – la última ocurrió en la primavera del 2011. En este momento, científicos están esperando una ratada inminente, consecuencia de ésta floración.
Richard Sage, un científico americano que vive en Bariloche, está estudiando un área a 25 kilómetros al oeste de ésta ciudad, en el Parque Municipal Llao Llao. Dice que los números de roedores que está viendo está “fuera de la escala” comparado con los últimos seis años que ha estado analizando el area. Me cuenta que está sinceramente cansado de tantos animales, aunque todavía no se están ahogando en grandes números en los lagos — fenómeno que atraye la atención de los habitantes y turistas.
Para evitar infectarse del hantavirus o cualquier otra enfermedad, los expertos advierten que la gente no toque ningún animal muerto y que ventile y desinfecte sus habitaciones antes de usarlas.
Las superbacterias son bacterias que han desarrollado inmunidad a un amplio rango de antibióticos. Estas bacterias pueden causar infecciones fatales — y no sólo en los enfermos y ancianos.
SARM (Staphylococcus aureus resistente a la meticilina) es la superbacteria más común en hospitales en los Estados Unidos. En 2007, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) estimó que habían más de 94.000 infecciones invasivas por SARM en los EEUU, cuyas mataron a más de 18.000 personas.
Las infecciones adquiridas en hospitales son cada vez más difíciles de tratar. Y SARM es sólo uno de un grupo de superbacterias que circulan en los hospitales, las comunidades, y las granjas. Otras superbacterias son: Clostridium difficile, Enterococcus, Klebsiella, Pseudomonas y Acinetobacter.
Dr. César Arias, un profesor en la Universidad de Tejas y director del laboratorio de investigación antimicrobiana nos explica por qué son un problema tan grave:
La Enciclopedia de la Vida es un portal de web fundado en 2007 que ofrece una página para cada especie descrita en el mundo. Actualmente hay más de 750,000 especies en la Enciclopedia de la Vida (EOL por sus siglas en inglés).
Los que agregan contenido al sitio son grupos de investigadores profesionales y ciudadanos interesados. La base de datos es examinada por científicos dedicados a asegurar que la información sea correcta.
“La Enciclopedia de la Vida es una manera de decifrar los secretos de la vida,” dice Erick Mata, director ejecutivo del EOL. En Septiembre, la EOL salió en tres lenguajes: inglés, español y árabe.
La bicicleta construida por Max von Stein – estudiante recién graduado del Cooper Union en Nueva York – tiene un volante de inercia. Cuando se deja de pedalear, la energía se transfiere al volante para guardarse. Luego, se puede transferir esa energía a la rueda, así recuperando la velocidad perdida después de una frenada.
¿Dónde se está escondiendo el pulpo en éste video?
Los cefalópodos – una clase de invertebrados marinos que incluyen los pulpos, calamares y sepias – llevan camuflaje por su piel. Son maestros de las ilusiones ópticas, dice Roger Hanlon, un biólogo marino en el laboratorio de biología marina de Woods Hole, Massachussets.
Hanlon estudia la piel de estos animales y ha concluído que hay solo tres o cuatro patrones que utilizan estos animales para generar las ilusiones que los protegen de depredadores. Los pulpos pueden mimicar la textura de la piedra o la plata o donde sea que quieren esconderse. Y lo asombroso es que no pueden ver los colores.
Los techos verdes se están instalando con mayor frecuencia en el mundo. De hecho, 12 por ciento de los techos planos en Alemania son techos verdes, según la Universidad del Estado de Michigan, EEUU. Y en la ciudad de Chicago, EEUU se construyeron casi 5 hectáreas de techo verde en el 2010, según un estudio de la organización Green Roofs for Healthy Cities.
Un techo verde mejora la climatización de un edifico: baja la temperatura en el verano y es un aislante térmico en el invierno. También reemplazan la huella de terreno que ocupa un edificio, así ayudando a retener agua y aliviar la carga de sistemas cloacales.
Algunos techos verdes, como el de la Granja Eagle Street en Brooklyn, Nueva York, producen comida.
Foto – Academia de Ciencias de California, San Francisco, California, WikiMedia
Los playeros rojizos (Calidris canutus rufa) son aves migratorias que pasan el verano austral en Tierra del Fuego y migran al ártico canadiense – una distancia de más de 15,000 kilómetros. Cada primavera veinte mil playeros rojizos paran en la bahía de Delaware en los Estados Unidos para comer y descansar.
Un grupo internacional de científicos han estado observaron las aves en la bahía por 12 años, entre 1997 y 2008. Han establecido un vínculo entre los números de playeros rojizos y la abundancia de cangrejos herradura que llegan a desovar.
Los playeros rojizos se alimentan de los huevos de los cangrejos herradura, artópodos marinos prehistóricos que desoven en la bahía de Delaware y otras playas en la costa este de Norteamérica.
Los científicos concluyen que los números de playeros rojizos dependen de los cangrejos herradura y que un plan de manejo de las poblaciones de cangrejos herradura es muy importante.
“La meta es encontrar una estrategia de cosecha óptima que satisface las demandas potencialmente competitivas de la cosecha del cangrejo herradura y la conservación del playero rojizo,” dijo por correo electrónico Conor McGowan, autor principal del estudio y profesor asistente en la Universidad de Auburn en Alabama. McGowan dice que es dificil establecer los números de cangrejo herradura en una área el tamaño de la bahía de Delaware.
Los cangrejos herradura son utilizadas como cebo para la pesca de anguila y buccino, una especie de caracol marino. También son cosechados para so uso farmacéutico – su sangre tiene propiedades antibacteriales.
El estudio se llama “Demographic consequences of migratory stopover: linking red knot survival to horseshoe crab spawning abundance,” McGowan et al.
Video de cangrejos herradura en Nueva York:
Cada verano, miles de cangrejos herradura llegan a las playas de la costa este de Norte America a reproducir. John Tanacredi, de Dowling College en Long Island, los ha estado estudiando por décadas. Ya ha empezado un programa de reproducción.
Foto – U. S. Fish and Wildlife Service – Northeast Region via Flickr